Una catástrofe mueve a una ONG a ir más allá de su misión

Nunca tuvieron la intención de reconstruir viviendas. Como organización joven, VOCES, Fundación Topy Mamery se enfocó en su misión de proveer terapia musical y de arte a niños removidos de sus hogares y residiendo en albergues de menores. Cuando el huracán María azotó, muchos de los albergues donde prestaban servicios sufrieron daños severos. Fue cuando los fundadores de VOCES decidieron que tenían que hacer más.

La organización se fundó en 2016 por Roxana Mamery, una de las hijas de Topy, en agradecimiento a las muestras de cariño de la comunidad y en honor a la memoria de su padre, Carlos “Topy” Mamery, un productor conocido en Puerto Rico quien murió a los 55 años a raíz de un ataque masivo de corazón. A medida que los miembros de la joven fundación vieron la magnitud de los daños causados por el Huracán María, decidieron tomar acción. “Sometimos una propuesta a Unidos por Puerto Rico para la reparación de 16 casas y cinco alberques de niños”, dijo Josean Feliciano, vicepresidente de la organización.

Más adelante lograron un acuerdo con la comunidad de Cercadillo en Cayey para la construcción de 8 residencias y han sometido una segunda solicitud de fondos a Unidos por Puerto Rico. En total, entre ambas propuestas, han recibido $277,621 en fondos para construir o reconstruir un total de 30 hogares y albergues, lo cual impacta a 175 personas, de las cuales 99 son niños.

A construir capacidad
“La clave para expandir su capacidad en tan poco tiempo tras una catástrofe ha sido su habilidad de establecer alianzas, tanto con otras organizaciones así como con la comunidad y el gobierno”, dijo Mariely Rivera, directora ejecutiva de Unidos por Puerto Rico. La Dra. Migna Rivera, trabajadora social, psicóloga y oficial de cumplimiento de Unidos por Puerto Rico, añadió “Han hecho un trabajo increíble y están muy atentos a cumplir con los informes, lo que ayuda a darles credibilidad”.

Feliciano explicó que han expandido el alcance de su obra al participar en el programa VALOR de la Administración Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, siglas en inglés), que les permita obtener gratuitamente algunos materiales de construcción. Voces ha apalancado los fondos con el apoyo de cadena de ferreterías National Lumber and Hardware.

“Cuando vamos a una comunidad donde hemos identificado una necesidad, empleamos contratistas locales”, dijo el vicepresidente de la organización, quien explica que además de su trabajo regular de 40 horas, tiene otro de 40 horas al servicio de VOCES. Feliciano, explicó que para contrarrestar la escasez de materiales de construcción han establecido relaciones con las ferreterías locales, quienes les avisan cuando les llegan materiales, para que continúen con su programa.

La expansión de su misión también se mueve por las necesidades que encuentran. “A veces las encontramos por pura causalidad”. Así fue que encontraron a don Héctor Ríos, quien recibió $12,000 para reconstruir su hogar. Su casa había sido de madera y estaba determinado a reconstruirla en concreto para evitar que sufriera daños de otro huracán fuerte en el futuro. Pero, se quedó sin fondos.

Cuando hace poco visitaron Cayey, Feliciano dijo que en particular les tocó la situación de don José de Jesús, un veterano de 70 años quien perdió su hogar y sus pertenencias y sentía no tener la fuerza para remover los escombros que quedaban de lo que había sido su casa. Otro caso lo es el de don Jose Acevedo de 75 años de Caguas, también perdió su residencia y voluntarios de VOCES unieron fuerza con voluntarios de Mentes Puertorriqueñas en Acción, otra organización sin fines de lucro, para limpiar el lote y prepararlo para la futura construcción de un hogar. Han continuado colaborando con adultos mayores en el recogido de escombros. Recientemente ayudaron a don Victoriano Cruz de 91 años a limpiar su hogar en Aguadilla, ya que su residencia se inundó por completo. Después de la limpieza, en la cual participaron voluntarios de la oficina de Edelman en Miami, amueblaron la casa de don Victoriano y pronto le repararán el techo.

La capacidad de VOCES para responder ágilmente a las necesidades que encuentran en el camino y encontrar más colaboradores continúa. El caso más reciente se dio en Yabucoa, pueblo por donde entro el huracán María. El pueblo sigue sumido en una profunda crisis con pocas áreas alumbradas y personas que pasan hambre. Llamaron a Unidos por Puerto Rico y los conectaron con otra organización que ofrece alimentos y agua. El trabajo continúa. Para más información, visite: https://www.facebook.com/vocesfundacion/ y www.unidosporpuertorico.com.

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