Siembra de árboles de café para reclamar la espina dorsal de la montaña

Alrededor de 20 millones de árboles de café, algunos de ellos de 20 años, fueron destruidos por el huracán María, arrasando así con la economía de los pueblos de la montaña de Puerto Rico.

La devastación afectó el 85 por ciento de los árboles de café en cultivo, un sector que arduamente trabajaba para recuperar el pasado glorioso del cultivo de Puerto Rico cuando era el café preferido del Vaticano.

ConPRmetidos, una organización sin fines de lucro que atiende la raíz de los retos socioeconómicos de Puerto Rico tomó la oportunidad de restaurar el sector del café. “El café es una parte tan arraigada de nuestra cultura que teníamos que hacer algo”, dijo Isabel Rullán, directora ejecutiva de la organización. Ella sabía de la casi eliminación del sector de café y le preocupaba que de no hacer algo pronto la economía de la región pudiera colapsar. Después de todo, la misión de ConPRmetido es crear un Puerto Rico estable, productivo y autosuficiente.“Sin embargo, no teníamos experiencia con el café”, dijo Isabel.

Unidos por Puerto Rico estaba dispuesto a considerar la petición de fondos de ConPRmetidos, pero solicitó más información sobre las necesidades específicas de los agricultores de café. Isabel explicó que su organización tuvo que profundizar sobre el funcionamiento del sector. Para ello, ConPRmetidos estableció una alianza con Iris Jannette Rodríguez Hernández, presidenta del sector del café de la Asociación de Agricultores de Puerto Rico.  Iris Jannette desciende de una larga línea de agricultores de café, pero no se había convertido en agricultora hasta 2014 cuando regresó a las montañas de Adjuntas para hacerse cargo de sus padres. El huracán arrasó con su inversión en la finca, perdió sus árboles. Además, el servicio eléctrico al sector después del huracán María tardó más de ocho meses en restablecerse.

“No sabíamos quién podía ayudarnos, así que cuando ConPRmetidos nos dijo lo que querían hacer, recuperamos la esperanza”, dijo Iris Jannette.  Por más difícil que fuera la encomienda de recuperar el cultivo del café, se haría. El cultivo del café es esencial para la región porque se vende a un precio más alto que otros cultivos. Durante el año, las fincas de café– que tienden a ser pequeñas– cuentan con una variedad de cultivos para sostener el ingreso del agricultor.

Al establecer el esfuerzo colaborativo, se tornó evidente que la mayor necesidad que tenían los agricultores eran árboles de café. Para recuperar el sector hay que sembrar seis millones de árboles por año, durante tres años. Isabel no tenía idea de dónde encontrar los árboles hasta que contactó a dos viveros, Joseph Giulani y Siembra Finca Carmen LLC.  Con esa información, ConPRmetidos sometió una propuesta de fondos a Unidos por $500,000 que se usaría para la compra y distribución de 750,000 árboles a 500 agricultores del café. También se distribuiría fertilizantes y cal para preparar adecuadamente la tierra para la siembra.

Además, Iris Jannette argumenta que hay necesidad de mayor organización para el sector y educación para los agricultores.  La productividad del cultivo en Puerto Rico ha sido baja, donde una cuerda produce 350 libras de café.  Mientras, en El Salvador, un principal productor de café en América Central, se producen 1,000 libras de café por cuerda.

Los agricultores de café carecen de buenos datos sobre su producción y muchos de ellos no han estado al día con las mejores prácticas del cultivo. El ultimo manual producido por el Departamento de Agricultura de Puerto Rico sobre mejores prácticas en el cultivo era de 1998. Isabel explicó que apalancaron los fondos de Unidos con sus propios fondos para ayudar a crear PROCAFÉ, una organización sin fines de lucro, pagar el salario del personal, comisionar un manual de mejores prácticas para el cultivo del café y organizar cinco talleres, cada uno para grupos de 100 agricultores, sobre las mejores prácticas para cultivar el café.  El esfuerzo se diseñó como uno comprehensivo para impulsar la recuperación del sector. Iris Jannette aceptó la responsabilidad de presidir la organización sin fines de lucro recién creada.  

Antes de distribuir los árboles a los agricultores seleccionados, tienen que haber tomado el taller y preparado el terreno correctamente. Ya el primer grupo de 100 agricultores tomó el taller, preparó la tierra y se le distribuyeron los árboles. La distribución de los árboles tomará cinco meses, a razón de 100 agricultores por mes.  Toma siete meses que una semilla de café germine y se convierte en un árbol de dos pies antes de que se pueda trasplantar, entonces toma tres años para que el árbol produzca fruto y cinco años para que llegue a su pico de producción

La agricultora de café explico que PROCAFÉ además trabaja en cómo ayudar a los agricultores a diversificar sus cultivos para optimizar el ingreso que generan sus fincas en lo que los árboles de café llegan a la madurez. Aún con la producción limitada del café, el cultivo tiene una gran importancia en la cultura de Puerto Rico. Iris Jannette dijo que le da esperanza ver la recién entrada de un grupo más joven y más educado decidido a cultivar el fruto.

Para más información sobre estas organizaciones, puede acceder conprmetidos.org y unidosporpuertorico.com.  Para comunicarse con Iris Jannette sobre PROCAFÉ, puede escribirle a procafepr@yahoo.com

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