Proyecto Nacer: Forjar familias de adolescentes saludables

Los poderosos vientos de María arrasaron con parte del techo de Proyecto Nacer, la única organización que trabaja holísticamente con padres adolescentes y sus familias en Puerto Rico, lo cual dejó expuesto el interior de su sede a las incesantes lluvias.

Justo después del huracán María, esta organización sin fines de lucro, fundada en el 2000, expandió su misión para ayudar a las comunidades circundantes de Bayamón, Naranjito, Toa Alta y Comerío con la distribución de suministros que recibió de varias organizaciones nacionales. En el proceso, localizó a las 73 familias de padres adolescentes que son parte de su programa y les ayudó con la repartición de productos esenciales. Cumplida la misión de brindar alivio inmediato, el personal de la organización se enfocó en reparar el daño a las facilidades con la mayor urgencia posible para que los participantes adolescentes pudieran continuar con sus servicios. Los jóvenes participan en un programa académico a la vez que reciben educación en edad temprana para sus hijos, entre otros servicios. 

Dado que el huracán expuso los salones a la lluvia y a la proliferación de hongos, Unidos Por Puerto Rico donó los fondos para esterilizar los espacios en donde se cuida a los bebés y niños y se les provee destrezas en educación temprana mientras sus padres adolescentes se convierten en sus primeros educadores y completan un programa académico alterno en la misma estructura. Unidos también donó fondos para un generador industrial, un purificador y tanque de agua.  Esta nueva infraestructura le ha permitido al Proyecto Nacer continuar atendiendo a las familias adolescentes en un ambiente seguro y apropiado, dado la frecuencia de las interrupciones en el servicio energético tras el huracán. La pronta normalización de los servicios a esta población redunda en beneficios para ellos y para la comunidad en general. Actualmente, la organización está mejor preparada también para enfrentar futuros desastres naturales que provoquen fallos en servicios públicos.   

El modelo de incubadora de familias

“Trabajamos para unir las familias de padres y madres adolescentes”, dijo Anayra Túa-López, principal oficial ejecutiva de Proyecto Nacer, Inc. e integrante de la junta de directores de Child Welfare League of America y comisionada de la Comisión de Educación Alternativa de Puerto Rico. Túa explicó que la organización provee sus servicios basados en un modelo de incubadora de familias desarrollado por el Proyecto Nacer. Al igual que las incubadoras protegen, apoyan el desarrollo y viabilidad de un bebé prematuro, Túa explicó que el “modelo de incubadora de familias tiene como fin romper el ciclo de desventaja social y aumentar el potencial de inclusión para familias compuestas por padres adolescentes, quienes son marginados y condenados al ostracismo en nuestra sociedad”.  El modelo ayuda a forjar familias de madres y padres adolescentes independientes, apoya su crecimiento y desarrollo al igual que el de sus hijos y familiares.

El modelo de incubadora incorpora una amplia gama de servicios, entre ellos el diseño de un plan de vida para alcanzar las metas de los padres adolescentes que son parte del programa. Para lograrlo, tienen a su disposición un sistema académico alterno en el cual pueden lograr el diploma de secundaria y prepararse para continuar con sus estudios universitarios.  Otro servicio esencial es el centro de educación temprana para niños desde recién nacidos hasta cinco años, mientras siguen el currículo académico.  Además, participan de talleres de cómo brindar cuidados a un niño, cómo desarrollar destrezas de crianza, clases de parto, incluso de lactancia, y también intervienen con los abuelos, quienes frecuentemente tienen dificultad aceptando que su adolescente va a ser padre o madre.  Además de estos servicios, tienen acceso a especialistas, entre ellos pediatras, psicólogos y trabajadores sociales.

En Puerto Rico la demanda por este tipo de servicio es alta, ya que 1 de cada 5 nacimientos vivos corresponde a madres adolescentes (17.1%), lo cual convierte a Puerto Rico en la jurisdicción de Estados Unidos con el mayor número de embarazos y nacimientos de adolescentes. La organización sirve a madres y padres adolescentes con una mediana de 15 años, más baja que la mediana de 17 años hace solo cinco años. Brinda los servicios en los pueblos de Bayamón, Toa Baja, Toa Alta, Naranjito, Guaynabo y San Juan. “Una familia de padres adolescentes se mantiene en el programa un promedio de tres años, pero pueden continuar su participación hasta que alcancen sus metas de lograr movilidad social, un entorno familiar saludables y otros factores que le aseguren una vida productiva, cuando completen su bachillerato, demuestren destrezas como padres, protejan la salud de sus hijos, los cuiden de abuso o negligencia y sean financieramente independientes”, dijo Túa. 

Túa, quien tiene un doctorado en salud pública comunitaria y educación además de una maestría en salud pública, explicó que los padres que tienen una oportunidad de educarse, trabajar y cuidar de sus hijos forjan familias saludables para el beneficio de la comunidad. La experta en salud pública explicó que cuando Unidos por Puerto Rico optó por canalizar los fondos de asistencia al desastre a través de organizaciones que llevan años trabajando con poblaciones vulnerables facilitaron un “efecto multiplicador” en los esfuerzos de alivio y recuperación. En el caso de Proyecto Nacer, continuarían incubando familias adolescentes saludables aun ante el próximo desastre natural.

icrossingAdminProyecto Nacer: Forjar familias de adolescentes saludables