La esperanza como vía para levantar una comunidad

Para cumplir con su misión de promover el desarrollo educativo, económico y social en el sudeste de puerto Rico, el Programa de Educación Comunal de Entrega y Servicio (P.E.C.E.S.) amplió sus capacidades para conseguir motores para los pescadores del área, reconstruir hogares y rehabilitar el muelle para el 2019.

“Una de las primeras cosas que hicimos después del huracán fue identificar las necesidades de nuestra comunidad”. José Oquendo, director ejecutivo de P.E.C.E.S. dijo que había una “necesidad urgente” de reparar hogares o se le iría la gente una vez les fuera denegada la ayuda por la Agencia Federal de Manejo de Emergencia (FEMA por las siglas en inglés).

P.E.C.E.S, sometió una propuesta comprehensiva a Unidos por Puerto Rico por Puerto Rico de $1.9 millones para reparar 100 hogares, el muelle y proveerle a los pescadores los motores para sus embarcaciones de pesca. El muelle es un importante activo comunitario para la industria de pesca local al igual que para el turismo y la investigación científica.

Para Unidos por Puerto Rico, la presencia de P.E.C.E.S. en la región con una trayectoria de programas sociales de gran efectividad y su voluntad de asumir proyectos de mayor envergadura para las fases de recuperación y reconstrucción resultaron ser indicadores de gran valor a la hora de aprobar la propuesta. “Sabíamos que había la posibilidad de crear un efecto multiplicador en la región”, dijo Mariely Rivera, directora ejecutiva de Unidos por Puerto Rico.

José explicó que P.E.C.E.S. asumió la responsabilidad de reconstruir viviendas, con el fin de que fueran más resistentes en el futuro ante huracanes. Iniciaron el proceso de planificación en el verano con la idea de completar el proyecto en seis meses. Sin embargo, la elevada demanda para trabajos de construcción atrasó la contratación de contratistas locales.

A través de sus numerosos proyectos y colaboraciones después del huracán maría, P.E.C.E.S. ha alcanzado aproximadamente a 100,000 personas, impactando a personas más allá de Punta Santiago en Humacao.

Más allá de los proyectos actuales que están encaminados, resulta clave el cambio en la percepción de la comunidad hacia el futuro. Durante los meses largos que estuvieron a oscuras, hubo desesperanza. “Hemos podido cambiar ese tipo de pensamiento”, dijo José con toda la actividad comunitaria. Añadió que la gente piensa que sobrevivieron lo peor.  “Al trabajar solidariamente, hemos crecido socialmente. Ahora la comunidad siente que es un portal de la esperanza”.

Para más información, visite https://www.pecesinc.org/

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