Estudiantes de medicina proveen acceso a servicios básicos de salud

Uno de los aspectos que más llamó la atención a los estudiantes de medicina que trabajaron como voluntarios en las comunidades después del Huracán María es la importancia del bienestar emocional entre los cientos de pacientes atendidos en clínicas comunitarias organizadas por la Universidad Central del Caribe.

Gabriel Colón, estudiante de tercer año de medicina que dirige el grupo voluntario Medicina Urbana, dijo que la diferencia mayor que notó en los pacientes que participaron en las clínicas antes y después del huracán fue el estado de su salud emocional. Siempre encontraban pacientes que decían padecer de depresión y ansiedad en las clínicas, pero después de María, Gabriel entiende que “se agudizó” la situación.

“Una de las necesidades más apremiantes (que tienen) es la necesidad de hablar y de ser escuchados”, dijo Jorge Irizarry, vicepresidente de Medicina Urbana, sobre los pacientes que han atendido.

Después del paso del huracán María, el grupo organizó clínicas en las cuales participaron 2,500 pacientes además de estudiantes de medicina voluntarios. Una vez que la Universidad recibió fondos de Unidos por Puerto Rico, usó el apoyo monetario para adquirir equipo médico adicional como glucómetros, kits de colesterol, estetoscopios y otros dispositivos además de ofrecer un estipendio para gasolina a los estudiantes que viajaban a comunidades en las montañas o en otros lares.

“Los fondos de (Unidos) sirvieron para fortalecer el componente de servicio comunitario que siempre ha sido parte de UCC”, dijo la Dra. Waleska Crespo, presidenta de la institución.  Con los fondos, más estudiantes pudieron servir simultáneamente a un número mayor de pacientes, porque no tenían que esperar para usar el equipo médico, explicó Mildred Rivera Marrero, decana de Desarrollo Institucional. Una vez recibieron los fondos en agosto de 2018, pudieron brindarle servicios primarios de salud a 937 pacientes.

Además, los estudiantes extendieron el alcance de las clínicas de zonas urbana a las comunidades en las montañas donde existía gran dificultad en llegar a médicos después del desastre.  “El acceso se tornó en un asunto importante”, dijo Gabriel. El grupo planifica continuar proveyendo servicios primarios a estas comunidades que no están servidas adecuadamente.

Otro componente importante del programa, que recibió $50,303.23 de Unidos por Puerto Rico, es que desarrollaron un sistema para documentar las condiciones prevalecientes en las comunidades que sirvieron. Gabriel explicó que los datos recopilados les permitirán ser más efectivos en clínicas futuras.  Si hay una prevalencia de condiciones de salud mental, pueden coordinar para llevar psicólogos o psiquiatras, explicó. Hasta la fecha, han identificado tres principales condiciones de salud, hipertensión, diabetes y depresión, en particular después del huracán María.

Basado en la información recopilada, vieron la necesidad de organizar junto a un laboratorio clínico una clínica para realizar pruebas de hemoglobina glicosilada – que miden el nivel promedio de la glucosa en sangre durante los últimos tres meses. Es un estudio costoso que es más efectivo para evaluar si el paciente diabético tiene adherencia al tratamiento y a la dieta. Dicha prueba es una herramienta importante para los médicos, ya que les permite desarrollar un mejor tratamiento para los pacientes. La clínica está en etapa de planificación y debe celebrarse en febrero.

Para más información sobre Medicina Urbana, por favor visite la página medicinaurbana.uccaribe.org, para establecer contacto, puede escribir al correo electrónico medicinaurbana@uccaribe.edu, o darle “like”a su página Facebook Medicina Urbana. Para más información sobre Unidos por Puerto Rico, acceda unidosporpuertorico.com.

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