Cincelan esfuerzos para la recuperación

Unidos por Puerto Rico procura allegar sus recaudos a quienes verdaderamente lo necesitan

El paso de dos huracanes por la isla, uno de ellos provocando una real catástrofe para el país, requería decisiones y gestiones innovadoras y entre ellas surgió una inusual alianza entre el sector privado, el gobierno de Puerto Rico y las organizaciones no gubernamentales, para proveer alivio y ayuda a los damnificados y a los más vulnerables.

Unidos por Puerto Rico nació como una iniciativa de la Oficina de la Primera Dama, Beatriz Rosselló, pero tan pronto el huracán María salió de Puerto Rico, dejando atrás sus destrozos, el proyecto pasó a manos del sector privado, que lo registró como entidad sin fines de lucro y desde entonces lo maneja.

Hoy lo corre una Junta Directiva de nueve ejecutivos de reconocidas empresas o con importantes operaciones locales. Estas empresas hicieron sustanciales donativos iniciales al fondo. Hay además tres miembros ex oficio, que son la primera dama, el director de su oficina, Luis A. Martínez, y el secretario de Hacienda, Raúl Maldonado.

El grupo reclutó a Mariely Rivera como su directora ejecutiva.

“Yo creo que en efecto es un momento histórico para Puerto Rico y que se cincelen esfuerzos del gobierno, la empresa privada y lo que llamamos el tercer sector, es algo a lo que aspirábamos mucho, hace mucho tiempo, para cosas puntuales. En este caso nos ha tocado un desastre natural de esta magnitud”, sostuvo Rivera al describir la organización.

“Ese movimiento, que comienza como Juntos y Unidos por Puerto Rico, nace de esa intención de unir esfuerzos bajo Irma, cae María y tenemos que redoblar esfuerzos y es cuando yo creo que hubo ese momento fascinante en que se reconoce que el gobierno solo no lo puede hacer, la empresa privada sola no puede hacerlo, ni el tercer sector, así que vamos a extender la invitación para las colaboraciones y ahí es que se crea esta sinergia”, añadió.

Actualmente el proceso se encuentra en la fase de “alivio” y en ese contexto, dijo, ubica la estrategia de la entidad de utilizar las numerosas organizaciones sin fines de lucro que existen en Puerto Rico para canalizar la ayuda, con la convicción de que así llegarán a más gente y a los más necesitados.

Hacen de hecho un llamado a las organizaciones sin fines de lucro bonafides para que presenten sus solicitudes con sus respectivos proyectos para ser evaluados por la entidad y cualificarles para recibir los fondos.

Distribuyen su apoyo en cuatro áreas de enfoque, dentro de ese objetivo de proveer alivio a la población necesitada. Estas son: alimentos, vivienda, salud, y bienestar o salud mental.

“Dentro de esas áreas de enfoque, los más vulnerables en esta situación son: los niños, las madres solteras, los jóvenes, los envejecientes, las personas con un impedimento físico, y los pequeños negocios, que tienen que activarse para poder también servir a otros”, abundó.

La estrategia tiene otro impacto positivo, pues además de que son estas organizaciones las que mejor conocen sus poblaciones y sus comunidades y que han desarrollado además proyectos con estas poblaciones, este enfoque las refuerza para que puedan continuar realizando sus proyectos.

Uno de los miembros de la Junta, Herbert Lewy, gerente general de Microsoft Puerto Rico, explicó que con quienes quieren trabajar son organizaciones no gubernamentales, que tengan los certificados 501 (c) (3), que es la exención contributiva federal, “porque para obtenerlos hay que pasar por ciertos procesos que son estrictos. Para una compañía multinacional como lo es Microsoft es crítico que una organización cuente con estas características”, recalcó.

Lewy destacó la aportación de sector privado en este esfuerzo y afirmó que “tuvo un liderazgo con compromiso”.

El proceso de otorgación de las ayudas o fondos para proyectos se rige por disposiciones de la Junta en las que toda solicitud que sea menor de $100,000 va a un panel y todo lo que sea mayor de esa cantidad tiene que tener voto de unanimidad en el pleno de la Junta, que se reúne semanalmente.

“Aquí estamos todas las semanas evaluando solicitudes para poder agilizar el proceso y apoderar estas organizaciones que cumplan con los requisitos”, dijo Rivera.

“La Junta de Directores se reúne cada semana y están representando a muchos más empresarios, porque hay decenas de corporaciones y compañías que han donado y participado, que siguen alertas, que se comunican para ver cómo pueden ayudar. Es muy interesante destacar el impacto del sector privado comprometido con Puerto Rico”, recalcó Lewy al subrayar la rigurosidad del proceso.

El tema de la transparencia también fue abordado por estos portavoces de la entidad, y explicaron que cuando el fondo entra, va directamente al equipo de Tesorería, que está compuesto por equipos de Auditoría y Contabilidad.

Un proyecto de esta organización que causó gran impacto tendrá una nueva fase. Se trata de la iniciativa de entrega de generadores a pequeños empresarios, de los cuales ya se otorgaron 2,000 en una primera ronda. Rivera explicó que siguen llegando solicitudes y se están recibiendo cerca de 150 al día “de personas que presentan su historia, que no solamente llenan su solicitud”.

Esta iniciativa no será eterna y tendrá su cierre en diciembre. “Ahí, entendemos que es el corte ya para poder empezar a movernos hacia otras cosas”, adelantó Rivera

Fuente: El Nuevo Día

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