Abrazando el reto de servir a jóvenes y reconstruir viviendas

Cuando varias jóvenes, que recién habían sido promovidas a una vida independiente, le solicitaron ayuda al equipo de Hogar Abrazo de Amor porque se les estaba haciendo difícil enfrentar el periodo post huracán María, la directora ejecutiva, Waleska Rosario, y la junta de directores se dieron cuenta que otros jóvenes debían estar experimentando la misma desesperación.

Cuando el huracán María azotó a la isla el 20 de septiembre de 2017, el Hogar Abrazo de Amor había estado operando por cinco años como un hogar sustituto sin fines de lucro para niñas y jóvenes entre las edades de 10 a 18.  Waleska, la directora ejecutiva, y Jacqueline Ramírez, la presidenta de la junta, se habían conocido mientras trabajaban en un ministerio de mujeres. Waleska y Jacqueline comparten un profundo compromiso con el servicio comunitario que surge de su fe. Tras mucha preparación, la organización construyó un hermoso hogar grupal y obtuvo las certificaciones necesarias para recibir las primeras niñas en octubre de 2012. Para 2017, habían promovido a diez jóvenes de 18 años a su vida independiente.

 

Después del huracán, algunas de ellas regresaron al Hogar Abrazo de Amor y solicitaron albergue. El hogar sustituto había llevado a cabo un proceso exhaustivo de preparación para el huracán, contaban con un generador, abastos de agua y alimentos, además de medicamentos para por lo menos un mes. Ese grado de planificación les permitió a las niñas y jóvenes al igual que las que solicitaron albergue, sobrevivir el periodo después del huracán en un hogar con una ambiente seguro y estable con servicios de calidad para todas.

El grito de ayuda de las ex residentes del hogar durante este periodo de crisis llevó a Waleska, Jacqueline, y la junta de directores a darse cuenta de que tenían que haber más jóvenes universitarios en una situación similar.  Auscultaron la situación en las cuatro universidades principales en Arecibo, en búsqueda de jóvenes que estuvieran en riesgo de no completar sus estudios dado la nueva realidad después del huracán: sin electricidad, carreteras deterioradas, cierres de negocios, servicio intermitente de telecomunicaciones, escasez de alimentos y medicamentos, un entorno depresivo sin verdor y evidencia de destrucción en toda dirección.

 

En febrero de 2018, Hogar Abrazo de Amor recibió $98,740 en fondos de Unidos por Puerto Rico para llevar a cabo talleres para estudiantes universitarios y además proveerles provisiones básicas de alimentos, medicamentos y productos de primera necesidad. La organización contrató un psicólogo industrial, un psicólogo clínico y una trabajadora social para establecer los talleres que ayudaran a los estudiantes a desarrollar las destrezas que necesitaban para manejar las difíciles condiciones de vida que perduraron en la isla durante meses después del huracán. Los temas desarrollados en los talleres incluyeron manejo de crisis, preparación de un presupuesto, prevención de uso de sustancias controladas, y manejo de emergencias.  El proyecto también incluyó atención psicoterapéutica para algunos estudiantes, en especial para aquellos que no contaban con la ayuda financiera y moral de una familia tradicional. La meta original del proyecto era atender a 100 estudiantes, pero para cuando concluyó la iniciativa en junio de 2018, un total de 525 jóvenes habían participado de los talleres y se habían distribuido provisiones a 114.

 

Aceptar el reto de reconstruir hogares

Como Waleska, Jackie y la junta del Hogar Abrazo de Amor son conocidos por aceptar los desafíos que aparentan ser imposibles, varios miembros de la Cámara de Desarrollo Económico de Arecibo se les acercaron para ver si aceptarían reconstruir y reparar hogares en el centro del pueblo que habían sufrido severos daños tras inundarse como resultado del huracán.  “Nos dimos a la tarea de ayudar a los más afectados por la inundación de sus hogares”, dijo Waleska.

 

Ya que se habían desempeñado bien en el uso de los primeros fondos solicitados a Unidos, la organización aprobó una segunda petición de fondos de $330,383 para reconstruir y reparar diez hogares.  Hogar Abrazo de Amor enfocó el esfuerzo en las familias que no habían recibido fondos de FEMA o estatales o que no habían recibido una cantidad suficiente para reparar sus viviendas para que fueran habitables. Hasta la fecha, han completado los trabajos en siete viviendas y las tres restantes deben completarse para fines de marzo de 2019.

Ahora que la organización está a punto de completar su segundo proyecto en el esfuerzo de recuperación y reconstrucción, Hogar Abrazo de Amor busca ampliar su misión. La experiencia y conocimientos adquiridos en los dos proyectos que llevaron a cabo con los fondos de Unidos por Puerto Rico le han brindado una nueva perspectiva sobre las necesidades de los jóvenes universitarios y en particular aquéllos que no cuentan con una familia tradicional como apoyo. “Estos jóvenes universitarios necesitan ayuda para cubrir sus necesidades básicas y completar sus estudios, alcanzar sus metas de carrera y convertirse en el futuro que Puerto Rico necesita para reconstruir y crecer a largo plazo”, dijo Waleska.

Para más información, acceda hogarabrazodeamor.comy unidosporpuertorico.com

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