A nueva etapa la gestión de Unidos por Puerto Rico

Cercanos al cierre de su etapa de solicitar y recibir donativos para los damnificados por los huracanes Irma y María, la organización Unidos por Puerto Rico se apresta a iniciar el proceso de identificar nuevas necesidades en la población afectada y completar la distribución de las aportaciones entre las entidades solicitantes.

La entidad, manejada por una junta representativa del sector privado del país, alcanzó ya la cifra de $25 millones en donativos, la mitad de los cuales provienen de individuos.

Logró además la distribución de $9.7 millones entre 33 organizaciones sin fines de lucro. Otro grupo de cerca de 40 organizaciones sometieron también sus propuestas y están ahora en el proceso de evaluación.

La actividad que culmina esta etapa de recaudación de fondos es el Teletón que se celebrará mañana domingo, el cual se transmitirá a través de varios medios masivos locales y donde se espera una respuesta masiva del público al reclamo de ayuda para los damnificados.

“El domingo va a ser una actividad familiar. El teletón se va a llevar paralelo en televisión mientras se estará corriendo el centro de llamadas en otra instalación”, explicó el presidente de la Junta y presidente de FirstBank, Aurelio Alemán.

“En términos de recaudos esperamos una sorpresa positiva. Es la actividad que culmina el recaudo, aunque continuamos con los canales digitales por un tiempo. Posterior a eso continuaremos semanalmente nuestra tarea de procesar las solicitudes que tenemos en la mano”, señaló.

“Estamos pensando cuál va a ser nuestra próxima tarea en el 2018 y estamos analizando cómo van evolucionando las necesidades, qué está haciendo el gobierno, qué está haciendo FEMA, (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias) para asegurarnos que somos complementarios en el plan estratégico que definamos hacia adelante”, señaló.

El modelo de apoyo

La organización desarrolló un sistema para la distribución de fondos basado en canalizar los mismos a través de organizaciones sin fines de lucro que cumplieran con estrictos requisitos y que presentaran un programa o proyecto para el uso del dinero.

Designaron además cuatro áreas de prioridad que utilizan también en la evaluación de las propuestas. Fueron estas las de vivienda, alimentos, salud y bienestar social.

“Aspiramos a mucho más de lo que hemos hecho hasta ahora como entidad. Hemos llegado a 33 entidades. Pensamos en la junta que la forma más fácil de llegar a la gente es buscar a las organizaciones que están allá afuera ayudando, que ya tienen los recursos, que ya tienen la gente, pero les hace falta el recurso financiero para expandir su cobertura”, sostuvo Alemán.

“Creo que el beneficio mayor de haber llegado a 33 entidades al día de hoy, -empezamos a operar a principios de octubre- es que hemos podido lograr impacto. Quisiéramos hacer 20 donativos semanales, pero esto es un proceso de gobierno corporativo. Hay que evaluar la propuesta, hay que documentarla, justificarla y tener la certificación 501-c3, y requiere unos cumplimientos que no podemos ignorar. Así que es un proceso que toma tiempo”, señaló.

“Un evento de esta magnitud también requiere una respuesta única y por eso creo tan importante lo que ha sido el esfuerzo colaborativo de la empresa privada, con el gobierno y con las entidades que están día a día en la calle trabajando en nuestras comunidades”, abundó Roberto García, presidente de Triple S Management y miembro también de la junta.

Destacó que en el proceso, la visión y participación del sector privado permitió también darle a estas organizaciones una perspectiva más amplia de su labor.

“Hay situaciones en que hemos discutido con las entidades cómo ampliar lo que están haciendo, cómo fortalecer sus programas. Hay un elemento de capacitación también que yo creo que ha sido importante”.

Para la directora ejecutiva de la agrupación, Mariely Rivera, uno de los mayores retos en este proceso fue colocar en la mesa un buen sistema de solicitud, evaluación y otorgamiento del donativo.

Aclaró que “ahí no termina”, pues se requiere a las organizaciones beneficiadas presentar “un reporte robusto (de su labor) para poder posicionarlas el año que viene, que sabemos que va a ser también un año duro por este factor de

Recordó que el proceso de evaluación incluye que las propuestas menores a $100,000 sean atendidas por un comité de la Junta, y aquellas por sumas superiores se aprueben por unanimidad de la junta. El organismo, resaltó, se reúne semanalmente.

Rivera informó, por otra parte, que han preparado un mapa de la isla que, dijo, “nos permite ver dónde estamos geográficamente, cuánto nivel de enfoque hemos cubierto, y entonces ver si en estas circunstancias donde continuamos estando todavía en una etapa de alivio, un poco más superada, pero todavía alivio, podemos ir transicionando y mirar qué otros impactos podemos hacer a través de otras organizaciones”.

Insistió en que hay además un esfuerzo de transparencia con los donantes que consiste en la colocación en la página de internet de una rendición de cuentas que establece cuánto se le otorgó a cada organización y el tipo de labor que están ejecutando. “Eso ha permitido que los donantes estén informados”, aseguró.

Tres etapas

La perspectiva de Unidos por Puerto Rico componeuna sucesión de tres etapas: alivio, recuperación y reconstrucción.

“Creo que queda un poco de alivio, pero estamos más enfocados en la recuperación, no necesariamente hemos entrado en la etapa de reconstrucción”, sostuvo Alemán. “Queremos ser precavidos, no queremos confligir con FEMA, queremos ver lo que FEMA hace”.

Explicó que esa postura parte de que hay unas condiciones prevalentes en Puerto Rico por muchos años, tales como las construcciones sin títulos de propiedad, que para FEMA no caen en sus parámetros. “Posiblemente nuestros fondos tengan que entrar ahí también en esta etapa de reconstrucción”, indicó.

“En la medida en que transicionamos de alivio a recuperación, lo que estamos viendo es que la gente tiene más seguridad de poder brindar el servicio, no importa el reto”, añadió Rivera.

Programa para negocios

Alemán indicó que la organización también tiene un programa para apoyar pequeños negocios afectados por los huracanes y afirmó que el mismo también continuará.

Este consiste en la entrega de generadores a los negocios que no están abriendo por falta de servicio eléctrico. “Son empresas pequeñas y estos generadores les permitieron abrir. Repartimos los primeros 1,000 durante el mes de noviembre y ahora que estamos en el mes de diciembre, ya se comenzó la distribución y se sigue el proceso de solicitud en la página”, informó Alemán.

Las organizaciones

Varias de las organizaciones que ya han recibido fondos de Unidos por Puerto Rico hablaron con El Nuevo Día sobre sus experiencias.

“En el caso del Banco de Alimentos nos ayudó en estos 70 días a hacer una distribución de 4.4 millones de libras de alimentos en los 78 municipios, incluyendo Vieques y Culebra. Esa cantidad de libras se traduce a unos 3.7 millones de comidas o porciones de alimentos”, indicó Ivonne Bernard, directora ejecutiva.

“Hemos atendido sobre 475 comunidades, contamos con el apoyo de 1,000 voluntarios. Se han impactado sobre 221,519 familias, lo que representa un promedio de 886,076 personas”, agregó.

Sor Altagracia Rosario, directora ejecutiva de Casa Santa Luisa, que sirve a personas de edad avanzada, relató que “nosotros para lo que solicitamos fue para el diésel, gasolina, alimentos, material de limpieza y de una asistente de cocina. Estamos dependiendo del diésel desde Irma, todo ese tiempo, y la gasolina es necesaria para ofrecer los alimentos a los hogares y es un gasto continuo. Las asistentes del hogar van a las casas y les ayudan en la limpieza de las casas, y si necesitan bañarlos, etc. Se distribuyen además 1,000 almuerzos al mes”.

Indicó que antes de Irma se atendían 50 participantes y luego del huracán María decidieron sumar 20 más para poder ayudar por la emergencia a más familias. “Se les ha dado compras a los participantes y a las familias que han necesitado”, dijo.

Por su parte, la directora ejecutiva de Iniciativa Comunitaria, Yorelys Rivera, indicó que el huracán impactó el centro de servicios de la entidad, el cual tuvo que ser cerrado.

“Nos movimos entonces a ofrecer servicios de salud en Toa Baja. En alianza con el alcalde y con un sinnúmero de empresas e individuos se estableció esta clínica de urgencias. Hasta allí han llegado sobre 3,200 personas, porque los médicos también colapsaron”, señaló.

“Ahí atendimos desde prevención de suicidios, con la colaboración de la Universidad Carlos Albizu, terapias respiratorias, vacunaciones, optómetras, dentistas, trabajadores sociales. Es un centro integrado y el equipo es básicamente voluntario”, abundó.

“Con la aportación, recibimos el donativo el 22 de noviembre, ahora nos movemos a clínicas móviles a lugares más remotos. Esto nos permite comprar una unidad para llegar a esos lugares y nos permite llevar el servicio a lugares donde esas personas no se van a poder mover”, indicó.

Por su parte, la Fundación Kinesis se dedica a trabajar con jóvenes para ayudarles en el proceso de entrar a la universidad, pero el huracán alteró marcadamente sus funciones.

Yanira García, directora de programas, relató que el primer reto fue localizar a los participantes del programa, a los becados y a sus familias, pero que “gracias a Unidos por Puerto Rico hemos logrado hacer muchísimas más cosas”.

Afirmó que “nos convertimos en un centro de ayuda en Jayuya, no solo para dar nuestros servicios habituales, sino para asistir a las personas a llenar solicitudes de FEMA, proveerle acceso a internet a los participantes y a sus vecinos y proveer comidas, materiales escolares y uniformes, porque nuestro objetivo es que el estudiante se mantenga en la escuela”.

Informó que además se ofrecieron talleres con el recurso de sicología a los maestros de las escuelas de ese pueblo para prepararles para ayudar a sus estudiantes a superar el impacto del huracán y sus consecuencias. También se le ofreció asistencia económica a estos, dijo.

Otra de las entidades que recibió donativos de Unidos por Puerto Rico es el Instituto Psicopedagógico.

“Tenemos 11 edificios, todos con filtraciones. Uno de los proyectos que tenemos con estos fondos es adquirir un nuevo generador eléctrico. Vamos a trabajar además con el control de infecciones, producto de edificios que están enfermos y es un problema que queremos mitigar”, dijo Milagros Vargas, directora ejecutiva. También podrán fortalecer “el apoyo que le estamos dando a nuestra población, en términos de necesidades básicas”.

Bernard resumió el sentir del grupo ante el impacto de estos huracanes. “Esto ha sido una experiencia única en la que hemos tenido que reinventar lo que hacíamos a pesar de tener una vasta experiencia. En este caso era algo bien acelerado, estábamos contra el reloj y uno realmente no sabe cómo lo ha logrado”, afirmó.

icrossingAdminA nueva etapa la gestión de Unidos por Puerto Rico